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El gobierno de Cambiemos pegó un volantazo en la política de medios que se estaba manteniendo hasta el momento. El presidente Mauricio Macri “decretó” el fin de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, de la que queda sólo un recuerdo y un mapa de medios que cada día se concentra más en menos manos. Pero además, redujo la pauta oficial lo que tuvo como resultado la desaparición de medios y el consecuente despido de trabajadores.
El modelo de negocios basado en la pauta oficial implosionó con la llegada de Cambiemos y la reducción de ese ingreso consolidó el fin de muchos medios, principalmente del Grupo Szpolzky-Garfunkel -el más afectado por esta decisión- , pero donde además evidentemente hubo malos manejos de parte de los empresarios, ya que los retrasos salariales databan de algunos meses antes de la derrota kirchnerista en las urnas.
Este Grupo cerró publicaciones como la revista “7 Días y “Cielos Argentinos” y las ediciones del interior del diario gratuito “El Argentino” con los consecuentes despidos de trabajadores y retrasó el pago de sueldos como en “Tiempo Argentino” y “Radio América”. En el caso de “Tiempo Argentino” los trabajadores movilizados y en asamblea decidieron mantener la salida del diario y ocuparon la redacción formando una cooperativa de trabajo.
Los trabajadores de prensa se enfrentan a un duro escenario, la semana pasada cerró el portal de noticias “Infonews” dejando a más de 40 trabajadores en la calle y el Grupo Olmos (relacionado con el Secretario General de la UOM, Antonio Caló) dueño de los diarios Crónica y BAE, realizando una maniobra ilegal que implicó la mudanza de edificios separando a la comisión interna del resto de los trabajadores, despidió a los delegados de BAE. Por último y bajo la clásica excusa de “reestructuración”, la patronal de Atlántida-Televisa avanzó también con 28 despidos.
El afianzamiento del nuevo Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreba) es una bocanada de aire fresco ante la impasividad y las prácticas non-sanctas de la dirección de la UTPBA, en claro retroceso. Sin embargo los trabajadores deben estar alerta y no bajar los brazos, el ajuste del gobierno impacta en todos los ámbitos y las empresas de medios no tienen empacho en despedir trabajadores y profundizar sus clásicas maniobras anti-sindicales.
Ignatius
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